El Condicionamiento Operante

diciembre 1, 2009

El condicionamiento operante comenzó a estudiarse en el siglo XX. Edward Thorndike observó  -como parte de sus estudios de doctorado- la conducta de gatos que intentaban escapar de una caja para conseguir el pescado que estaba en el exterior. Al principio, los gatos arañaban, mordían, golpeaban la jaula sin orden ni concierto hasta que, por azar, daban con la respuesta adecuada (aflojar un tornillo, tirar de una cuerda, pulsar un botón…) que les permitía salir corriendo y alcanzar la recompensa. Thorndike comprobó que, si se les colocaba de nuevo en la caja, ponían en práctica cada vez menos ensayos hasta dar con la respuesta correcta, lo que le condujo a sostener que la respuesta correcta (la acción que permitía accionar lo que les conducía a la recompensa) había sido “grabada” por ser la que conducía a un resultado satisfactorio: la obtención de comida, y que aquellas conductas que conducían a resultados insatisfactorios (no conseguir la comida) dejaban de emitirse.

Este principio general fue ampliado y elaborado para comportamientos más complicados por Skinner quien denominó a este enfoque “conductismo radical” para diferenciarlo del propuesto por Watson quien -como recordaréis- daba más importancia al conductismo clásico. Skinner concluyó que para entender la conducta hay que atender a sus causas externas y a sus consecuencias y no al interior del organismo utilizando términos como “satisfacción” y “malestar” haciendo suposiciones sobre los sentimientos y deseos tal como hacía Thorndike

En el condicionamiento clásico, no importa si la conducta de la persona o animal tiene o no consecuencias. Sin embargo, las consecuencias ambientales, son el núcleo del segundo tipo de aprendizaje estudiado por los conductistas: el condicionamiento operante. Por ejemplo, el perro de Pavlov aprendía a sociar dos acontecimientos que escapaban a su control (el sonido y la comida) y recíbía ésta aunque no hubera salivado, pero en el condicionamiento operante, la respuesta del organismo tiene efectos -opera- sobre el entorno y determina que la respuesta vuelva o no a producirse.

Otra diferencia entre uno y otro condicionamiento se encuentra en la clase de respuestas que implican. En el condicionamiento clásico las respuestas suelen ser reflejas (reacciones reflejas frente a algo que ocurre en el entorno). En el condicionamiento operante en general se trata de respuestas complejas, como montar en bicicleta, resolver un examen, enfadarse…

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El Condicionamiento Clásico

noviembre 25, 2009

Puede que alguno de vosotros piense que Pávlov era psicólogo… Pues no,  Iván Petróvich Pávlov fue un fisiólogo ruso (1849-1936)  que estudió durante 1890 y 1900 la salivación en perros como parte de su investigación sobre la digestión por la que le sería concedido el premio Nobel de Medicina en 1904.

Y es que, ciertamente, Pavlov es conocido sobre todo por formular la ley del reflejo condicionado, que desarrolló entre 1890 y 1900 después de que su ayudante E.B. Twimyer observara que una vez que un perro había estado en el laboratorio unas cuantas veces, empezaba a salivar antes de que le pusieran la comida en la boca. Ver u oler la comida, el plato e incluso ver a la persona que le alimentaba día a día u oír sus pasos, bastaba para que comenzara a salivar. Indudablemente estas nuevas respuestas no eran innatas, sino que se habían adquirido con la experiencia.

Aunque al principio Pavlov consideró el babeo del perro como una simple secreción, pronto se percató de que su alumno había dado con lo que constituía la base de la mayor parte del aprendizaje de los seres humanos y otros animales. Denominó al  fenómeno reflejo condicional porque dependía de las condiciones del entorno. Lo de “condicionado” se debe a un error de tradución de sus escritos que aún hoy perdura. Pavlov se dedicó desde entonces a estudiar estos reflejos condicionados para tratar de responder a esta pregunta: ¿Por qué salivan los perros ante algo que no se come?

Descubrió que el reflejo original (salivar) estaba formado por un estímulo incondicionado (EI), la comida y una respuesta incondicionada (RI), la salivación. Para Pavlov, el estímulo incondicionado (EI) era un acontecimiento u objeto que provocada (elicitaba se dice en Psicología) una respuesta de manera automática o refleja; y la respuesta incondicionada (RI) era la que se producía de manera automática frente al estímulo incondicionado.

¿CÓMO SE PRODUCE, ENTONCES, EL APRENDIZAJE? Aprendemos cuando un estímulo neutro -cualquiera que no produzca una respuesta refleja- se empareja de tal modo con el estímulo incondicionado que pasa a ser un estímulo condicionado que provoca una respuesta aprendida o respuesta condicionada (RC) que, generalmente, es parecida a la respuesta inicial (no aprendida). En el experimento de Pavlov es la visión del plato de comida que al principio no producía salivación y se convierte en estímulo condicionado para ésta.

El procedimiento por el que un estímulo neutro se convierte en estímulo condicionado es lo que se conoce en Psicología como condicionamiento clásico o pavloviano.

Aquí tenéis un vídeo que recrea el conocido experimento de Pavlov (en inglés y subtitulado en portugués).


Ni libros ni rosas. ¿Un mundo feliz?

noviembre 22, 2009

 

Aldous Huxley escribió en 1932 Un mundo feliz, una distopía (utopía en negativo) de la humanidad mediado el siglo XX en la que trata de forma novelada, entre otros muchos temas,  el condicionamiento psicológico y cultural del comportamiento humano. Como complemento a lo que hemos estudiado en el tema del Aprendizaje sería interesante que leyeras el capítulo II  de esta novela y reflexionaras sobre el poder del control conductual y sus consecuencias. Si, después de leer estas pocas páginas, te atrapa la novela y quieres más, puedes elegirla como libro para recensionar en el segundo trimestre (si así lo decidieras tienes que comunicármelo para que te dé instrucciones de cómo hacer el trabajo).

Las páginas seleccionadas las tienes Aquí.


Aprendizaje. El enfoque constructivista (Vigotsky, Piaget, Ausubel y Novak)

noviembre 8, 2009

Como complemento al apartado 6.7 (pág. 125) de tu libro de texto, te recomiendo este video donde se recoge lo fundamental de la aportación de los cognitivistas al estudio del Aprendizaje.


Tema 6: APRENDIZAJE

noviembre 7, 2009

El aprendizaje por insight

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Tu libro de texto no recoge el procedimiento de aprendizaje conocido como comprensión súbita (ese del ¡ahá!, ¡eureka!) y que estudió el psicólogo gestaltista Wolfgang Köhler durante la Primera Guerra Mundial. Köhler residía en Tenerife ejerciendo, para el gobierno alemán, labores de espionaje del tráfico marítimo de submarinos, pero, además de esto, realizó una serie de experimentos con chimpancés buscando una confirmación de la inteligencia animal. En su libro The Mentality of Apes, publicado en 1925, describe los experimentos realizados. En uno de los más famosos, colgó un plátano inaccesible para el chimpancé y dejó unas cuantas cajas desperdigadas por la jaula. Al principio, el chimpancé saltaba reiteradamente intentando alcanzar el plátano y fracasaba una y otra vez (ensayo-error), hasta que ‘de repente’ (insight) pareció analizar el problema y llegó a la conclusión de que, apilando las cajas unas encima de otras, podría subirse en ellas y alcanzar el alimento.

Otro experimento consistió en situar un plátano a una distancia tal de la jaula que el chimpancé no pudiese llegar a él. Sin embargo, le proporcionaba dos palos insertables uno en otro. Tras un periodo de tiempo contemplando la situación, el chimpancé tenía una intuición y actuaba: insertaba un palo en otro y así lograba alcanzar el plátano atrayéndolo con el palo alargado.

De todo ello, Köhler concluyó que:

-el chimpancé resolvía el problema mediante una comprensión súbita (insight, en inglés) del mismo. Esto significa que el animal reconstruía activamente los datos de su campo perceptivo, de modo que captaba la relación entre varios objetos (cajas, palos) y la solución del problema (alcanzar el alimento). 

-este modo de proceder se da en especies animales con cerebros suficientemente desarrollados, como el chimpancé y el hombre. Sin embargo, existe una diferencia: el chimpancé debe percibir simultáneamente todos los elementos involucrados en el problema; el hombre, en cambio, debido a su capacidad de abstracción, no lo necesita.

Este es otro caso de comprensión súbita:

En 1984, Robert Epstein, un discípulo de Skinner, publicó en la revista Nature un experimento en el que se entrenó a unas palomas en los siguientes tres repertorios de conducta:

1) Picar una pequeña banana de plástico

2) Empujar una cajita hacia un punto del suelo marcado con una mancha (colocada en diversas posiciones aleatorias durante el entrenamiento)

3) Subirse a la cajita

Después de que dichos repertorios fueran entrenados por separado, se enfrentó a las palomas al nuevo problema: se colocó la banana a una altura inaccesible y una cajita en un lugar aleatoriamente elegido. Al principio, la paloma se mostró torpe, como los monos de Köhler, tratando de alcanzar mediante saltos la banana. Pero en muy poco tiempo “se hizo la luz” en su cabecita: empuja la caja bajo la banana, se encarama en ella y acaba picando el plátano. Observa…

Esta última historia también tiene a los monos como protagonistas. No ejemplifica el aprendizaje por comprensión súbita, pero sí otros muchos temas como el papel de los estímulos aversivos en el condicionamiento operante, el aprendizaje de evitación, el aprendizaje social y la formación de actitudes. Y, sobre todo, te puede hacer pensar en por qué hacemos las cosas como las hacemos.

monosUn grupo de científicos encerró a cinco monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, un montón de bananas. Cuando un mono subía la escalera para agarrar las bananas, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo.

Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo molían a palos. Pasado algún tiempo más, ningún mono subía la escalera, a pesar de la tentación de las bananas. Entonces, los científicos sustituyeron uno de los monos. La primera cosa que hizo fue subir la escalera, siendo rápidamente bajado por los otros, quienes le pegaron.

Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo ya no subió más la escalera. Un segundo mono fue sustituido, y ocurrió lo mismo. El primer sustituto participó con entusiasmo de la paliza al novato.

Un tercero fue cambiado, y se repitió el hecho. El cuarto y, finalmente, el último de los veteranos fue sustituido. Los científicos quedaron, entonces, con un grupo de cinco monos que, aun cuando nunca recibieron un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquel que intentase llegar a las bananas. Si fuese posible preguntar a algunos de ellos por qué pegaban a quien intentase subir la escalera, con certeza la respuesta sería: “No sé, las cosas siempre se han hecho así, aquí…”

 


Tema 6: APRENDIZAJE

noviembre 7, 2009

El moldeamiento de la conducta

Estos tres videos demuestran experimentalmente cómo se puede modificar la conducta de la gente (condicionamiento) en un sentido positivo hacia un comportamiento deseable (civismo, ejercicio físico,…) reforzando las respuestas adecuadas con un poco de diversión. La ley del efecto, de Thorndike, y el condicionamiento operante de Skinner, entran en acción. También has de saber que la experiencia se hizo en Estocolmo (por si te pareciera que el contexto cultural tuviera algo que ver en la conducta) y que la Volkswagen parece interesada también en que se asocie su marca con el civismo.