Sensación, Percepción y Atención. Para saber más…

“Los estímulos del mundo externo bombardean nuestro cuerpo las veinticuatro horas del día. Entretanto, en un mundo silencioso y amortiguado, nuestro cerebro flota en la oscuridad más absoluta. Esto plantea una pregunta, que precede a la psicología en miles de años y que inspiró su nacimiento hace un siglo: ¿Cómo penetra en el interior el mundo exterior?” (David G. Myers)

 

PSICOLOGÍA DEL COLOR

Un tema fecundo y apasionante sobre el que podrías hacer el trabajo de investigación de este curso es el de la Psicología de los colores. Los colores tienen una dimensión física (Newton nos puso sobre la pista de sus diferentes longitudes de onda), una dimensión sociocultural (aquí el luto es negro y en Oriente es blanco, el rojo es el color de los suspensos y los números deudores) y una dimensión psicológica (“la vie en rose” que cantaba Edith Piaf -ya sé que no sabes quién es… pues busca, busca… te sorprenderá el revival). Que los colores pintan, y mucho, lo saben, además de los pintores, los arquitectos, los urbanistas, los diseñadores de moda, los publicistas, los fabricantes de coches, los de la Fábrica de Moneda y Timbre…). 

Para que quien se quiera introducir en el tema le propongo algunos documentales.

La psicología y los colores

Los colores y el marketing  

 

psicologia_color[1]

 A quien quiera profundizar, le recomiendo la lectura de

EVA HELLER: Psicología del color. Cómo actúan los colores sobre los sentimientos y la razón,

editorial Gustavo Gili, Barcelona, 2004, 288 págs. 

Este libro trata la relación de los colores con los sentimientos y demuestra cómo ambos no se combinan al azar, pues la asociación de un color con un determinado sentimiento no es una cuestión de gusto particular, sino una experiencia universal profundamente enraizada en nuestro lenguaje y en nuestro pensamiento.
Si te lees el libro, y lo recensionas, valdría como lectura obligatoria del segundo trimestre (en lugar del libro de Viktor Frankl o el de Oliver Sacks).

  

  

SINESTESIA

La sinestesia consiste en la mezcla de impresiones de sentidos diferentes: la estimulación de un sentido produce también percepciones en otros sentidos. Un sinestésico suma sensaciones: puede oír colores, ver sonidos y degustar palpando. No se trata de que asocie una cosa con otra (como hacemos casi todos: la soledad con el ¿azul?, la voz suave y sugerente con el terciopelo, las notas musicales que nos pellizcan el alma… “Tu nombre me sabe a hierba”, cantaba Serrat), o de que le parezca sentirlo: es que lo siente realmente. Algunos tratados de Psicopatología consideran la sinestesia un trastorno de la percepción; otros ven esta hipersensibilidad no como una patología sino como un maravilloso don: genios como el músico Alexander Scriabin, el pintor Kandinsky o el novelista Nabokov han sido sinestésicos. ¿Acaso tienes tú esta cualidad? Has de saber que la sinestesia perceptiva es hereditaria. Si tus genes no te han jugado esa buena pasada, puedes contentarte con otro tipo de sinestesia, también muy creativa: es la sinestesia como figura literaria. Consiste en un juego de palabras en el que un adjetivo se desplaza de un campo sensorial a otro. Emula tú algunos ejemplos como estos de los clásicos:

“Dos cosas despertaron mis antojos
extranjeras no al alma, a los sentidos:
Marino, gran pintor de los oídos,
y Rubens, gran poeta de los ojos…”
(Lope de Vega)

“Escucho con los ojos a los muertos…” (Francisco de Quevedo)

“que el alma que hablar puede con los ojos
también puede besar con la mirada” (G. A. Bécquer)

Este documental de REDES explica la sinestesia de manera científica y muy atractiva. ¿Ya te hueles lo que te voy a decir? … Saboréalo oyendo lo que ves

Flipar en colores (30 minutos)

 

 

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